Rss Feed Tweeter button Facebook button Linkedin button Flickr button Youtube button

* SAMUEL DORIA MEDINA: “LA POBLACIÓN SE DA CUENTA QUE VA ESTAR EN RIESGO SU LIBERTAD Y SU PATRIMONIO”

On June 29, 2011 · Comments Off
Extraído de la Revista Cosas
Agustín Echalar, periodista y columnista, sostiene una intensa entrevista con Samuel Doria Medina, jefe del partido opositor Unidad Nacional. La conversación gravita sobre la justicia boliviana, las debilidades del Gobierno del MAS, la economía, el narcotráfico y la seguridad.
Por: Agustín Echalar/ Fotos: Sebastián Ormachea
samuel
Samuel Doria Medina ha aceptado ser entrevistado. La cita es en el DM Hotel Andino, en Mecapaca. En Valencia dejamos el asfalto y emprendemos el pequeño recorrido por la ladera del cerro. Desde allí, y bastante antes de llegar, se destaca el complejo de casas de fin de semana del clan Doria Medina, y la armoniosa construcción en estilo colonial del recientemente inaugurado hotel.
El hotel es una inversión importante y puede ser leída como un voto de confianza al estado actual de cosas, o como una muestra  de una confianza en el país, más allá del gobierno de turno. Nuestro entrevistado se inclina por el segundo mensaje: “Los gobiernos pasan –dice- el país queda”. Es una aseveración provocativa bajo un régimen que busca  tan descaradamente eternizarse en el poder.
Samuel Doria Media (52), casado con Nidia Monje, padre de cinco hijos y hermano de seis mujeres, es la incuestionable cabeza del clan Doria Medina, familia que controla una de las industrias más prosperas del país. Sin embargo, Samuel es claro e insistente a la hora de hablar de su background y de que él no nació en cuna de plata. Si bien vino al mundo en La Paz, antes de cumplir los dos años su familia se trasladó a Oruro donde pasó toda su infancia. “Muchos creen que soy de Oruro”, dice, explicando que su padre, como funcionario de la empresa norteamericana Grace, había sido transferido a esa ciudad en calidad de gerente. Samuel insiste: su padre inició su vida laboral como boletero en un cine, luego empezó muy abajo en la Casa Grace y llegó a ser gerente financiero pese a no tener estudios universitarios. Durante la infancia de Samuel su padre sólo era un empleado; las cosas cambiaron cuando Grace decidió dejar sus negocios en Bolivia, y los ejecutivos de la empresa, empezando por Samuel padre, hicieron una oferta  de compra de la misma -se habrían prestado alrededor de 200.000 dólares del Citybank   -. La historia de esa sui géneris nacionalización, que fue el inicio de una serie de importantes capitales locales, y de donde salieron destacados protagonistas de la política del último tercio del siglo XX, busca aún a un autor. De cualquier manera, de la segunda generación de esos ejecutivos convertidos en capitalistas, quien más brilla, y eso porque lo hace con luz propia, es Samuel.
Y Samuel insiste, él no es solamente un heredero, dice que se preparó para el servicio público, cuenta que estudió economía en la Universidad Católica Boliviana (UCB), pero que la universidad se cerró debido al golpe de Luis García Meza, estaba en su último año y por eso pasó a una universidad en los Estados Unidos que tenía un convenio con la UCB; luego hizo una maestría en la prestigiosa universidad de London School of Economics en Inglaterra, allí le habrían ofrecido un trabajo con un sueldo de 100.000 dólares anuales, pero se volvió a Bolivia para ganar sólo 100 dólares al mes. Samuel retornó al país y se comprometió con una carrera de servicio público y con la actividad política. Se unió al MIR, -dice que las simpatías a ese partido empezaron en Londres.
Cuando Samuel volvió de Europa, el MIR se había alejado del gobierno, creando la sui géneris figura de un vicepresidente en la oposición. Luego, en el 89, Paz Zamora llegó a la presidencia y Samuel comenzó su carrera pública; fue asesor de la Presidencia a los 29 años, y ministro de Estado a los 32. Para el 1997, acompañó a Paz Zamora como candidato a la vicepresidencia. Su distanciamiento del MIR estuvo ligado a que el en momento de la verdad se puso en evidencia el espíritu monárquico de Jaime: quería que sus hijos lo sucedieran en la conducción de ese partido.  El hotel ha preparado el salón de una  de las espaciosas suites para encender la grabadora.
-Eres  un empresario que está dedicado a la política. El Vicepresidente de la República ha pedido a los empresarios que no se metan en política. ¿Cuál es tu posición frente a esa advertencia?
-Primero. En democracia todos los ciudadanos tenemos derechos consagrados en la Constitución. Expresar las ideas, unirse, participar en política no está vetado a nadie. Esos son sueños que tienen algunos funcionarios de Gobierno que parece que no han leído su propia Constitución. Tratar de discriminar a los empresarios, quitarles su derecho ciudadano, además del desconocimiento y de una actitud poco democrática, revela en el fondo un temor de esas personas. ¿Por qué motivo los que producen o generan empleo no podrían meterse en política?, parece que lo que realmente les preocupa es que gente que sabe hacer empresa, generar empleo,  participe en política, porque ellos ven ahí sus debilidades.
-Pero los eventos que hemos visto en el último tiempo dan a entender que sí era una advertencia real. ¿Ves en esa nacionalización un ataque a tu función política?
-Yo creo que va más allá de eso, porque soy el único empresario boliviano al que se le confiscan sus bienes. Eso de nacionalización no tiene ningún sentido; yo soy boliviano, es una empresa mayoritariamente boliviana.Plantear que es una nacionalización es un eufemismo para confiscación.
- Pero hay una parte de accionistas extranjeros, ¿verdad?…
-Claro, pero no es una empresa mayoritariamente con presencia extranjera. La Cervecería, por ejemplo, es una empresa donde hay socios bolivianos, pero mayoritariamente son extranjeros, no podemos decir que es una industria boliviana. Pero en este caso es la principal industria de propiedad mayoritariamente boliviana. Segundo- y en algún momento ya se los he dicho a los funcionarios del Gobierno-  ni siquiera a las transnacionales las han tratado como me están tratando a mí. Aquí hay un caso de ensañamiento contra mi persona.
- Hay un ministro de Estado que ha sido de alguna manera cómplice de tu secuestro,  ¿qué sentimiento te despierta esa situación?
- El actual ministro de Minería ha participado en mi secuestro y ha estado en la cárcel varios años; ha sido condenado por la Corte Suprema por el delito de receptación, que es el delito de recibir el pago de un secuestro. En alguna oportunidad me invitaron a un almuerzo trabajo de la Fundación Partidaria y Guido Riveros me dijo: “¿No tienes problema? va estar José Pimentel”. Fue interesante porque él estuvo con la cabeza baja durante las tres horas que duró. No pudo mirarme a los ojos. Yo le di la vuelta a ese episodio. Últimamente me amenazaron con detenerme, yo dije que podría ser un segundo secuestro. Cuando me secuestraron obviamente me preguntaba ¿por qué?, por qué estaba encerrado en un cuarto de dos por uno, 45 días a oscuras. Mi conclusión fue que me secuestraron porque hice las cosas bien, porque tuve éxito. Ahora que me amenazan, curiosamente algunos autores del primer episodio, sería por las mismas razones: porque lo hice bien, porque le hice bien a Fancesa y a Sucre. No he cometido ningún delito, no le he hecho daño a nadie, está a la vista del país que Fancesa, de ser una empresa, se ha vuelto cuatro empresas, se han generado más de 1.000 empleos, de lo que ganaba un millón ahora gana 20 millones de dólares; no hay muchas empresas así en el país…
-Los dividendos de Fancesa, ¿han sido repartidos? ¿La Alcaldía y la Universidad han dispuesto de dinero en efectivo?
-En estos 10 años la Alcaldía ha recibido 157 millones de bolivianos, la universidad y Soboce también. No se ha distribuido todo; antes, cuando ganaba un millón de dólares se distribuía todo, pero cuando entramos propusimos que para poder crecer era importante reinvertir. Propusimos 50-50, pero finalmente se aprobó que se distribuyera 60 por ciento y 40 se inviertiera. Por eso no tiene ni pies ni cabeza la acusación de que la institución ha sufrido daño, que recibía poco dinero. Cuando fui a Sucre, no me van a creer, los chuquisaqueños administradores de Fancesa sólo le daban crédito a la alcaldía de Santa Cruz (ríe). Propuse que se le dé crédito y se le dio un primer crédito de varios millones de dólares. En los últimos años Sucre ha tenido millones de metros cúbicos de pavimento en varios barrios gracias a ello; hemos hecho el Parque Cretácico, obra que se ha quedado en la Alcaldía para beneficio de la ciudad y que cada año recibe miles de visitantes, hemos hecho la fuente en el Parque Bolívar, o sea, hemos hecho muchas más cosas para la Alcaldía que no hemos hecho para Soboce o la Universidad; es decir, la Alcaldía ha recibido más que los otros socios.
-¿Cuál es el argumento de la Alcaldía?
-Soboce y la Universidad hacen un acuerdo en diciembre de 1999 para la administración de Fancesa y la Alcaldía dice: “Por qué no lo hacen con nosotros”, e inició un juicio que no tenía ningún sentido. El año 2007,  en este gobierno, sale un fallo que dice: “Ese acuerdo se anula porque no debía haberse firmado en La Paz, sino en Sucre”. Apelamos. Nos dan un plazo para apelar ante la Corte Superior, pero cuando llevamos nuestra apelación nos dicen: “Ah no, lo sentimos mucho, se ha vencido el plazo”. Hicieron una trampa, nos notificaron con una fecha y en el cuaderno de oficio pusieron otra. Aducen que era un error. Apelamos ante la Corte Suprema y nos dicen: “No podemos pronunciarnos sobre el fondo, porque no han cumplido con la forma”. Hacemos un Amparo Constitucional en Sucre y nos dicen: “No podemos pronunciarnos sobre el tema, hagan una acción de cumplimiento”, que no corresponde. Con ese juicio tramposo inician un juicio Civil contra Soboce y uno penal  contra mí y han pedido mi detención,  es como si me acusaran de un asesinato y no hay muerto. ¿Cuál es el daño?, no hay daño. Es increíble, pero primero los fiscales en las audiencias han dicho: “No pues, reconocemos que Fancesa ha crecido, se ha vuelto cuatro empresas, ha generado mucho trabajo”. Incluso la juez, en la audiencia en la que deciden arraigarme y todo lo demás, se para y ante las cámaras dice: “Soy ciudadana chuquisaqueña y he visto cómo ha crecido Fancesa, cómo se ha fortalecido, a mí no me van a decir lo contrario”.
JUSTICIA EN RIESGO
-Si en estas circunstancias estamos con una justicia así, con una justicia masista “legitimada”, ¿qué te espera?
- Yo creo que si quieren hacer -una justicia al servicio de los masistas-  la población se dará cuenta perfectamente que va estar en riesgo su libertad y su patrimonio, y les aseguro que echarán por la borda la oportunidad de mejorar la justicia y no tendrán ninguna legitimidad. En mi caso, no tienen elementos para que una acción judicial avance y tarde o temprano, aquí o en un tribunal internacional la verdad se impondrá y los culpables de esta tramoya tendrán que rendir cuentas a la justicia.
-Eres, en el lado occidental del país, posiblemente la figura más importante de oposición. ¿Qué estrategia se podría tener para enfrentarse al tema de la elección de los jueces que, vemos, será una elección de jueces masistas?
-Si el Gobierno se ha olvidado completamente de los objetivos que planteaba en su momento de cambios, de mejorar la justicia, y solamente le interesa que son mayoría, si van por ese camino y quieren tener una justicia que esté al servicio total del actual partido de Gobierno, van a caer en una especie de “gasolinazo” político, van a caer en un serio error porque la población no va a aceptar esa justicia. La justicia está relacionada con dos elementos muy importantes para las personas: la libertad y el patrimonio; si se quiere hacer una justicia de poderosos funcionarios que responden al Ejecutivo, la gente sabe que su libertad y patrimonio van a estar en peligro. Si el Gobierno sigue ese camino vamos a tener en octubre un plebiscito, ya no acerca de la justicia, sino sobre el Gobierno. He visto una encuesta que se ha hecho en la Universidad Mayor de San Andrés, en la Facultad de Derecho, y 70 por ciento de los encuestados está en contra de un proceso de reforma de la justicia hecho de esta manera.
- El problema es que sabemos que se está estructurando algo que va terminar teniendo un poder judicial supeditado al poder ejecutivo,…
-Hay que dividir en dos etapas este tema. Hay una etapa en la que ya estamos avanzando y acaba el 14 de julio, cuando la Asamblea Plurinacional defina quiénes son los candidatos. Si hasta esa fecha se confirma lo que tú dices y ponen sólo personas que van a recibir instrucciones, entonces, habrá que evaluar la situación de cómo canalizar democráticamente nuestro rechazo. A mí me cuesta pensar que comentan semejante error. Si lo cometen, del 15 de julio hasta octubre habrá otra etapa en la que debemos convertirnos en celosos vigilantes de este proceso y canalizar el voto censura.
-O sea, ¿habría que pedir que la población vote nulo?
- Nuestra población se va a dar cuenta perfectamente. Lo que sí habrá que coordinar, es que haya claridad en el rechazo a un proceso donde no se elige a nadie, sino solamente  se quiere que se confirme lo que elijan ellos.
DEBILIDADES GUBERNAMENTALES
-¿Dónde ves la mayor debilidad del Gobierno?
- Lo que la gente me dice en todas partes del país es que este es un Gobierno que habla mucho y hace muy poco. Esa es la gran debilidad. Creo que hacer política y prometer y prometer, tal vez funcione en una etapa electoral, pero cuando estás en el Gobierno ya no sirve ofrecer cosas, sino dar resultados, y este Gobierno tiene la gran debilidad de no ser capaz de utilizar adecuadamente los recursos. Bolivia ha recibido en estos últimos cinco años cerca de 20 mil millones de dólares, gran parte de esos recursos, el 80 por ciento, se los ha usado en gasto corriente y no se han producido cambios importantes, peor, hemos retrocedido. Ahora dependemos más de exportar materias primas que hace cinco años…
-Pero es también porque los precios de las materias primas están tan altos, que ha subido la cantidad de dinero que se recibe en ese rubro…
-Ya, pero si te fijas, las exportaciones no tradicionales, las que son importantes, las que tienen valor agregado han disminuido. Se ha cerrado el mercado norteamericano, se tiene una serie de trabas y problemas para los exportadores no tradicionales. No te digo que no exportemos materias primas, pero que no disminuyan las otras. Este es un Gobierno que ha perdido el horizonte estratégico en el manejo de la economía.
-¿Cómo ves el problema de la producción de droga y la reacción que tiene del Gobierno ante ese problema?
- La producción de cocaína en el país se ha incrementado de manera importante y no es solamente que se produce más cocaína para envenenar a alguien que está en otro continente, en otro país, sino que ha aumentado el consumo interno y la inseguridad ciudadana. A todas las familias bolivianas les afecta el incremento de la inseguridad ciudadana que tiene relación estricta con la producción de droga. En el pasado había una mafia de ciertos individuos, pero ahora eso se ha popularizado, ahora se encuentra cantidad de fábricas de cocaína por día y hay poblaciones donde se tiene producción masiva, casi todos la producen. Es un tema del que cada vez va a ser más difícil salir, basta ver lo que ha sucedido en Colombia, en México; es una bomba de tiempo.
- El tráfico de la cocaína puede socavar también a las instituciones. Pensemos lo que pasa con la Policía, me refiero al caso del general Sanabria. ¿Cómo ves esa  situación?
- Obviamente el deterioro institucional que hay en la Policía se ha incrementado. Jóvenes policías, no solamente de la cúpula policial; tenientes, capitanes que están comenzando y están probablemente en los 30 años y han ido a trabajar a Santa Cruz en el tema de la droga, de la noche a la mañana aparecen con casas, autos. Eso no pasaba en la Policía. En el caso Sanabria hay también implicados jóvenes oficiales. Lastimosamente el cáncer del narcotráfico está haciendo metástasis en la Policía, ya no es un tumor solamente, está invadiendo el resto del organismo. n

Samuel Doria Medina ha aceptado ser entrevistado. La cita es en el DM Hotel Andino, en Mecapaca. En Valencia dejamos el asfalto y emprendemos el pequeño recorrido por la ladera del cerro. Desde allí, y bastante antes de llegar, se destaca el complejo de casas de fin de semana del clan Doria Medina, y la armoniosa construcción en estilo colonial del recientemente inaugurado hotel.El hotel es una inversión importante y puede ser leída como un voto de confianza al estado actual de cosas, o como una muestra  de una confianza en el país, más allá del gobierno de turno. Nuestro entrevistado se inclina por el segundo mensaje: “Los gobiernos pasan –dice- el país queda”. Es una aseveración provocativa bajo un régimen que busca  tan descaradamente eternizarse en el poder.Samuel Doria Media (52), casado con Nidia Monje, padre de cinco hijos y hermano de seis mujeres, es la incuestionable cabeza del clan Doria Medina, familia que controla una de las industrias más prosperas del país. Sin embargo, Samuel es claro e insistente a la hora de hablar de su background y de que él no nació en cuna de plata. Si bien vino al mundo en La Paz, antes de cumplir los dos años su familia se trasladó a Oruro donde pasó toda su infancia. “Muchos creen que soy de Oruro”, dice, explicando que su padre, como funcionario de la empresa norteamericana Grace, había sido transferido a esa ciudad en calidad de gerente. Samuel insiste: su padre inició su vida laboral como boletero en un cine, luego empezó muy abajo en la Casa Grace y llegó a ser gerente financiero pese a no tener estudios universitarios. Durante la infancia de Samuel su padre sólo era un empleado; las cosas cambiaron cuando Grace decidió dejar sus negocios en Bolivia, y los ejecutivos de la empresa, empezando por Samuel padre, hicieron una oferta  de compra de la misma -se habrían prestado alrededor de 200.000 dólares del Citybank   -. La historia de esa sui géneris nacionalización, que fue el inicio de una serie de importantes capitales locales, y de donde salieron destacados protagonistas de la política del último tercio del siglo XX, busca aún a un autor. De cualquier manera, de la segunda generación de esos ejecutivos convertidos en capitalistas, quien más brilla, y eso porque lo hace con luz propia, es Samuel. Y Samuel insiste, él no es solamente un heredero, dice que se preparó para el servicio público, cuenta que estudió economía en la Universidad Católica Boliviana (UCB), pero que la universidad se cerró debido al golpe de Luis García Meza, estaba en su último año y por eso pasó a una universidad en los Estados Unidos que tenía un convenio con la UCB; luego hizo una maestría en la prestigiosa universidad de London School of Economics en Inglaterra, allí le habrían ofrecido un trabajo con un sueldo de 100.000 dólares anuales, pero se volvió a Bolivia para ganar sólo 100 dólares al mes. Samuel retornó al país y se comprometió con una carrera de servicio público y con la actividad política. Se unió al MIR, -dice que las simpatías a ese partido empezaron en Londres. Cuando Samuel volvió de Europa, el MIR se había alejado del gobierno, creando la sui géneris figura de un vicepresidente en la oposición. Luego, en el 89, Paz Zamora llegó a la presidencia y Samuel comenzó su carrera pública; fue asesor de la Presidencia a los 29 años, y ministro de Estado a los 32. Para el 1997, acompañó a Paz Zamora como candidato a la vicepresidencia. Su distan                       ciamiento del MIR estuvo ligado a que el en momento de la verdad se puso en evidencia el espíritu monárquico de Jaime: quería que sus hijos lo sucedieran en la conducción de ese partido.  El hotel ha preparado el salón de una  de las espaciosas suites para encender la grabadora.-Eres  un empresario que está dedicado a la política. El Vicepresidente de la República ha pedido a los empresarios que no se metan en política. ¿Cuál es tu posición frente a esa advertencia?-Primero. En democracia todos los ciudadanos tenemos derechos consagrados en la Constitución. Expresar las ideas, unirse, participar en política no está vetado a nadie. Esos son sueños que tienen algunos funcionarios de Gobierno que parece que no han leído su propia Constitución. Tratar de discriminar a los empresarios, quitarles su derecho ciudadano, además del desconocimiento y de una actitud poco democrática, revela en el fondo un temor de esas personas. ¿Por qué motivo los que producen o generan empleo no podrían meterse en política?, parece que lo que realmente les preocupa es que gente que sabe hacer empresa, generar empleo,  participe en política, porque ellos ven ahí sus debilidades.-Pero los eventos que hemos visto en el último tiempo dan a entender que sí era una advertencia real. ¿Ves en esa nacionalización un ataque a tu función política?-Yo creo que va más allá de eso, porque soy el único empresario boliviano al que se le confiscan sus bienes. Eso de nacionalización no tiene ningún sentido; yo soy boliviano, es una empresa mayoritariamente boliviana.Plantear que es una nacionalización es un eufemismo para confiscación.- Pero hay una parte de accionistas extranjeros, ¿verdad?…-Claro, pero no es una empresa mayoritariamente con presencia extranjera. La Cervecería, por ejemplo, es una empresa donde hay socios bolivianos, pero mayoritariamente son extranjeros, no podemos decir que es una industria boliviana. Pero en este caso es la principal industria de propiedad mayoritariamente boliviana. Segundo- y en algún momento ya se los he dicho a los funcionarios del Gobierno-  ni siquiera a las transnacionales las han tratado como me están tratando a mí. Aquí hay un caso de ensañamiento contra mi persona.- Hay un ministro de Estado que ha sido de alguna manera cómplice de tu secuestro,  ¿qué sentimiento te despierta esa situación?- El actual ministro de Minería ha participado en mi secuestro y ha estado en la cárcel varios años; ha sido condenado por la Corte Suprema por el delito de receptación, que es el delito de recibir el pago de un secuestro. En alguna oportunidad me invitaron a un almuerzo trabajo de la Fundación Partidaria y Guido Riveros me dijo: “¿No tienes problema? va estar José Pimentel”. Fue interesante porque él estuvo con la cabeza baja durante las tres horas que duró. No pudo mirarme a los ojos. Yo le di la vuelta a ese episodio. Últimamente me amenazaron con detenerme, yo dije que podría ser un segundo secuestro. Cuando me secuestraron obviamente me preguntaba ¿por qué?, por qué estaba encerrado en un cuarto de dos por uno, 45 días a oscuras. Mi conclusión fue que me secuestraron porque hice las cosas bien, porque tuve éxito. Ahora que me amenazan, curiosamente algunos autores del primer episodio, sería por las mismas razones: porque lo hice bien, porque le hice bien a Fancesa y a Sucre. No he cometido ningún delito, no le he hecho daño a nadie, está a la vista del país que Fancesa, de ser una empresa, se ha vuelto cuatro empresas, se han generado más de 1.000 empleos, de lo que ganaba un millón ahora gana 20 millones de dólares; no hay muchas empresas así en el país…-Los dividendos de Fancesa, ¿han sido repartidos? ¿La Alcaldía y la Universidad han dispuesto de dinero en efectivo?-En estos 10 años la Alcaldía ha recibido 157 millones de bolivianos, la universidad y Soboce también. No se ha distribuido todo; antes, cuando ganaba un millón de dólares se distribuía todo, pero cuando entramos propusimos que para poder crecer era importante reinvertir. Propusimos 50-50, pero finalmente se aprobó que se distribuyera 60 por ciento y 40 se inviertiera. Por eso no tiene ni pies ni cabeza la acusación de que la institución ha sufrido daño, que recibía poco dinero. Cuando fui a Sucre, no me van a creer, los chuquisaqueños administradores de Fancesa sólo le daban crédito a la alcaldía de Santa Cruz (ríe). Propuse que se le dé crédito y se le dio un primer crédito de varios millones de dólares. En los últimos años Sucre ha tenido millones de metros cúbicos de pavimento en varios barrios gracias a ello; hemos hecho el Parque Cretácico, obra que se ha quedado en la Alcaldía para beneficio de la ciudad y que cada año recibe miles de visitantes, hemos hecho la fuente en el Parque Bolívar, o sea, hemos hecho muchas más cosas para la Alcaldía que no hemos hecho para Soboce o la Universidad; es decir, la Alcaldía ha recibido más que los otros socios.-¿Cuál es el argumento de la Alcaldía?-Soboce y la Universidad hacen un acuerdo en diciembre de 1999 para la administración de Fancesa y la Alcaldía dice: “Por qué no lo hacen con nosotros”, e inició un juicio que no tenía ningún sentido. El año 2007,  en este gobierno, sale un fallo que dice: “Ese acuerdo se anula porque no debía haberse firmado en La Paz, sino en Sucre”. Apelamos. Nos dan un plazo para apelar ante la Corte Superior, pero cuando llevamos nuestra apelación nos dicen: “Ah no, lo sentimos mucho, se ha vencido el plazo”. Hicieron una trampa, nos notificaron con una fecha y en el cuaderno de oficio pusieron otra. Aducen que era un error. Apelamos ante la Corte Suprema y nos dicen: “No podemos pronunciarnos sobre el fondo, porque no han cumplido con la forma”. Hacemos un Amparo Constitucional en Sucre y nos dicen: “No podemos pronunciarnos sobre el tema, hagan una acción de cumplimiento”, que no corresponde. Con ese juicio tramposo inician un juicio Civil contra Soboce y uno penal  contra mí y han pedido mi detención,  es como si me acusaran de un asesinato y no hay muerto. ¿Cuál es el daño?, no hay daño. Es increíble, pero primero los fiscales en las audiencias han dicho: “No pues, reconocemos que Fancesa ha crecido, se ha vuelto cuatro empresas, ha generado mucho trabajo”. Incluso la juez, en la audiencia en la que deciden arraigarme y todo lo demás, se para y ante las cámaras dice: “Soy ciudadana chuquisaqueña y he visto cómo ha crecido Fancesa, cómo se ha fortalecido, a mí no me van a decir lo contrario”.
JUSTICIA EN RIESGO
-Si en estas circunstancias estamos con una justicia así, con una justicia masista “legitimada”, ¿qué te espera?- Yo creo que si quieren hacer -una justicia al servicio de los masistas-  la población se dará cuenta perfectamente que va estar en riesgo su libertad y su patrimonio, y les aseguro que echarán por la borda la oportunidad de mejorar la justicia y no tendrán ninguna legitimidad. En mi caso, no tienen elementos para que una acción judicial avance y tarde o temprano, aquí o en un tribunal internacional la verdad se impondrá y los culpables de esta tramoya tendrán que rendir cuentas a la justicia.-Eres, en el lado occidental del país, posiblemente la figura más importante de oposición. ¿Qué estrategia se podría tener para enfrentarse al tema de la elección de los jueces que, vemos, será una elección de jueces masistas?-Si el Gobierno se ha olvidado completamente de los objetivos que planteaba en su momento de cambios, de mejorar la justicia, y solamente le interesa que son mayoría, si van por ese camino y quieren tener una justicia que esté al servicio total del actual partido de Gobierno, van a caer en una especie de “gasolinazo” político, van a caer en un serio error porque la población no va a aceptar esa justicia. La justicia está relacionada con dos elementos muy importantes para las personas: la libertad y el patrimonio; si se quiere hacer una justicia de poderosos funcionarios que responden al Ejecutivo, la gente sabe que su libertad y patrimonio van a estar en peligro. Si el Gobierno sigue ese camino vamos a tener en octubre un plebiscito, ya no acerca de la justicia, sino sobre el Gobierno. He visto una encuesta que se ha hecho en la Universidad Mayor de San Andrés, en la Facultad de Derecho, y 70 por ciento de los encuestados está en contra de un proceso de reforma de la justicia hecho de esta manera. - El problema es que sabemos que se está estructurando algo que va terminar teniendo un poder judicial supeditado al poder ejecutivo,… -Hay que dividir en dos etapas este tema. Hay una etapa en la que ya estamos avanzando y acaba el 14 de julio, cuando la Asamblea Plurinacional defina quiénes son los candidatos. Si hasta esa fecha se confirma lo que tú dices y ponen sólo personas que van a recibir instrucciones, entonces, habrá que evaluar la situación de cómo canalizar democráticamente nuestro rechazo. A mí me cuesta pensar que comentan semejante error. Si lo cometen, del 15 de julio hasta octubre habrá otra etapa en la que debemos convertirnos en celosos vigilantes de este proceso y canalizar el voto censura.-O sea, ¿habría que pedir que la población vote nulo?- Nuestra población se va a dar cuenta perfectamente. Lo que sí habrá que coordinar, es que haya claridad en el rechazo a un proceso donde no se elige a nadie, sino solamente  se quiere que se confirme lo que elijan ellos.  
DEBILIDADES GUBERNAMENTALES
-¿Dónde ves la mayor debilidad del Gobierno? - Lo que la gente me dice en todas partes del país es que este es un Gobierno que habla mucho y hace muy poco. Esa es la gran debilidad. Creo que hacer política y prometer y prometer, tal vez funcione en una etapa electoral, pero cuando estás en el Gobierno ya no sirve ofrecer cosas, sino dar resultados, y este Gobierno tiene la gran debilidad de no ser capaz de utilizar adecuadamente los recursos. Bolivia ha recibido en estos últimos cinco años cerca de 20 mil millones de dólares, gran parte de esos recursos, el 80 por ciento, se los ha usado en gasto corriente y no se han producido cambios importantes, peor, hemos retrocedido. Ahora dependemos más de exportar materias primas que hace cinco años…-Pero es también porque los precios de las materias primas están tan altos, que ha subido la cantidad de dinero que se recibe en ese rubro…-Ya, pero si te fijas, las exportaciones no tradicionales, las que son importantes, las que tienen valor agregado han disminuido. Se ha cerrado el mercado norteamericano, se tiene una serie de trabas y problemas para los exportadores no tradicionales. No te digo que no exportemos materias primas, pero que no disminuyan las otras. Este es un Gobierno que ha perdido el horizonte estratégico en el manejo de la economía.-¿Cómo ves el problema de la producción de droga y la reacción que tiene del Gobierno ante ese problema?- La producción de cocaína en el país se ha incrementado de manera importante y no es solamente que se produce más cocaína para envenenar a alguien que está en otro continente, en otro país, sino que ha aumentado el consumo interno y la inseguridad ciudadana. A todas las familias bolivianas les afecta el incremento de la inseguridad ciudadana que tiene relación estricta con la producción de droga. En el pasado había una mafia de ciertos individuos, pero ahora eso se ha popularizado, ahora se encuentra cantidad de fábricas de cocaína por día y hay poblaciones donde se tiene producción masiva, casi todos la producen. Es un tema del que cada vez va a ser más difícil salir, basta ver lo que ha sucedido en Colombia, en México; es una bomba de tiempo.- El tráfico de la cocaína puede socavar también a las instituciones. Pensemos lo que pasa con la Policía, me refiero al caso del general Sanabria. ¿Cómo ves esa  situación?- Obviamente el deterioro institucional que hay en la Policía se ha incrementado. Jóvenes policías, no solamente de la cúpula policial; tenientes, capitanes que están comenzando y están probablemente en los 30 años y han ido a trabajar a Santa Cruz en el tema de la droga, de la noche a la mañana aparecen con casas, autos. Eso no pasaba en la Policía. En el caso Sanabria hay también implicados jóvenes oficiales. Lastimosamente el cáncer del narcotráfico está haciendo metástasis en la Policía, ya no es un tumor solamente, está invadiendo el resto del organismo.


Comments are closed.